¿Madurez?

“Cuando crezcas entenderás”. Lo cierto es que creces, y aquello que se suponía que entenderías sigue siendo igual de estúpido e incomprensible. Cualquiera puede apuntalar su narcisismo haciéndole ver al niño lo ignorante e impotente que es por ser niño, como si la adultez (cronológica, en todo caso) trajera automáticamente mayor capacidad de razonamiento y sabiduría. Lo cierto es que, si bien el niño tiene aún bastantes años para desarrollar su razón y adquirir conocimiento, el adulto encuentra en su adultez la excusa perfecta para reproducir su estupidez y fosilizar su ignorancia. El desarrollo de nuestras potencialidades humanas es activo, no pasivo, requiere mucha paciencia, mucho esfuerzo, disciplina, valor, etc. No se madura, como las frutas, con el simple paso del tiempo.

Cuando el niño golpea a su coetáneo para adueñarse de los juguetes disponibles para ambos, se dice “capricho infantil”, o mejor, “berrinche”. A la competencia despiadada e inmisericorde para mejorar el puesto de trabajo, competencia en la que las personas que se perciben como estorbos son despreciadas, manipuladas y desechadas como objetos que perdieron utilidad, la sociedad “adulta” le llama “superación profesional”. Al final sólo es un eufemismo para la denominación de una idiotez. La diferencia entre ambos ejemplos, según la “adultez”, es que en el primero el niño actúa porque no es muy capaz de entender que lo que hizo está mal, mientras que en el segundo, el egoísmo ciego está justificado por la angustia (discutible, muchas veces) de la propia situación económica, por la bondad intrínseca de la competencia laboral (noción, creo yo, resultado de un entendimiento bastante pobre y descontextualizado de la teoría de la evolución), etc. Como racionalizaciones que son, están ahí para eliminar la angustia de sabernos tan cercanos a la infancia. Esencialmente, son el mismo tipo de conducta. La gran diferencia es que mientras que el niño aún dispone de muchos años para aprender otra cosa, el adulto defiende su narcisismo al extremo de la psicosis, aun con la advertencia de las nefastas consecuencias de sus acciones.


DSS

Comentarios

Edgar dijo…
Tienes la boca llena de razón.
CAquita dijo…
ciertísimo, yo propongo dejar que todos se maten, permitir que todos elijan la muerte o la vida. nosotros deberíamos estar preparados para la rapiña, con un bat entre las manos. una guerra fría de rencores cordiales.