3:58 AM

Una entrada que se quedó atorada en el fin del año pasado, y que hoy quiso ver la luz. Está incompleta. Lo va a estar para siempre.

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No sé muy bien por qué estoy escribiendo ahora. Es tarde. Tan tarde, que casi es muy temprano. Me he embotado en los últimos días con series de televisión que me tienen hipocondríaco (mis oídos punzan dolorosamente desde ayer, por cierto). Me he torturado con alguien que debería importarme madres (todo el asunto debería importarme madres, por cierto). Me he hallado perdido por horas frente a artículos que hace dos meses hubiera leído en sólo media hora (mi déficit de atención hace que mi percepción del tiempo sea bastante... digamos "flexible"). He vivido en una auténtica pocilga en el último mes. Mi ciclo sueño/vigilia está tan alterado que he confundido en día con la noche. Mis flamantes hábitos vacacionales están desbaratando los raquíticos logros de salud que logré en este año (año que está ya en los estertores de la muerte, por cierto).

¿A qué saben las vacaciones? Es una linda mezcla de todo lo anterior. Y sin embargo, por miserable que todo lo anterior sea (que lo es), no es todo. Hay, saludablemente, algo más. Sabe también a reflexión (más relacionada a tener mucho tiempo libre que a realmente considerar el fin de año como el "tiempo para la reflexión circular e inútil" de todos los años). Me he sorprendido sintiéndome muy cómodo lejos de mi laboratorio. Me he sorprendido sintiéndome genuinamente harto de... (autocensurado) (con sus salvedades; ustedes saben quiénes son). Me he sorprendido sintiéndome fastidiado del mismo parloteo prefabricado de todos los días. Me he sorprendido sintiéndome harto de priorizar férreamente lo socialmente deseado y necesario por encima de lo realmente importante. Tan importante, que se esconde en el trasfondo monótono de la rutina. Es más, me he encontrado harto de mi rutinaria falta de rutina. Me he descubierto frustrado en mi ermita autoimpuesta.

Comentarios

mmm creo que hay cosas que vale la pena decir aunque de pronto te sientas extraño...

del porqué de la rutina? creo que una de esas razones que me hizo dejar mi estacia en la ciencia fue algo sí y me di cuenta de que tenia cosas, muchas, talvez demasiadas que habia olvidado o no habia vivido por esa estncia... pero a ti te falta poco... solo intenta equilibrar las cosas. y tmb espero que te dejes sonsacar :)

abrazo de oso